Aunque donde vivo nos mudamos ahora, tenemos tiempo de observar: la escoba, consolega, que compraste porque fuera quizá más cómoda para barrer, ha resultado un fiasco pegajoso y de poca utilidad. Cierto, también, que el suelo de toda la casa es como el del cuarto de baño. Mal pensado; muy mal pensado.

Después de intentar esa tontería con las chanclas de foam rollo súrfer, permítete el lujo y descansa tomándote algo. Luego de la resaca, prueba otra vez lo de la escoba, que lo mismo era muy de tarde y la casa estaba más húmeda de lo normal si es que además coges y vives cerca de la playa.

Nunca, nunca se te ocurra lidiar con una pelusa sobre un suelo húmedo y salado con una escoba de goma. No. Punto. Prefiere que te digo yo, un tupper.